

El domingo pasado se encontró en un lejano campamento del interior de Alaska el cadáver abandonado de un joven autostopista que había sufrido un accidente. Su cuerpo presentaba numerosas heridas. Por el momento se desconoce su identidad. Sin embargo, en el lugar de los hechos fueron hallados un diario y dos notas que describen la estremecedora historia de sus desesperados e inútiles esfuerzos por sobrevivir. El joven, al parecer un ciudadano estadounidense de edad comprendida entre 25 y 30 años, debió de sufrir una caída y quedó abandonado a su suerte durante más de tres meses. El diario relata cómo intentó subsistir cazando y recogiendo frutos salvajes mientras iba debilitándose. Una de las dos notas halladas es una llamada de socorro por si alguien se acercaba buscando comida en las inmediaciones. En la segunda nota, el joven se despide el mundo. […]
Hacia rutas salvajes es la historia real de Chris McCandless, un joven de 24 años de una adinerada familia de la Costa Este que, en abril de 1992, se adentró solo y apenas equipado (con un rifle y un saco de arroz), por tierras de Alaska, donde llegó haciendo autostop. Había regalado todo su dinero y abandonado su coche; soñaba con una vida en estado salvaje. Cuatro meses más tarde, unos cazadores encontraron su cuerpo sin vida en un autobús abandonado. Su historia conmocionó a Estados Unidos cuando Jon Krakauer, escritor y alpinista, la difundió en un artículo que, en enero de 1993, le encargó la revista Outside sobre las circunstancias de la muerte del chico, y con el que fue finalista del National Magazine Award. Krakauer descubrió entonces que, en el verano de 1990, tras graduarse en la Universidad Emory de Atlanta, McCandless desapareció. Se cambió el nombre (a Alexander Supertramp), donó a una organización humanitaria los 24.000 dólares que tenía ahorrados, abandonó su coche y la mayor parte de sus pertenencias, y quemó todo el dinero que llevaba en los bolsillos. Luego se inventó una nueva vida y anduvo vagando por América del Norte durante dos años en busca de experiencias nuevas y trascencentes. La familia no supo nada de su paradero hasta que sus restos aparecieron en Alaska.
22-01-2008 |
Cine5X |
Recomendar esta noticia
No sé qué decir...es tan admirable lo que hizo Christian McCandless que no hay palabras para explicarlo.Otros en su situación,viviendo en un hogar roto y cubierto de hipocresía,al ver la sociedad que nos rodea (falsa,consumista,hipócrita,guiada por el qué dirán...),hemos buscado en las drogas una vía de escape,pero al ver como él,sin embargo,decidió vivir,buscar la libertad,hace que eches un vistazo a tu alrededor y te replantees seriamente el mundo en el que vives...
Utopia o alternativa a este mundo capitalista, yo opto por lo segundo.En lo que a mi respecta ese chico fué un heroe o mi heroe personal.



Webs amigas