La peor y más sobrevalorada actriz del momento (en dura pugna por el trono de peor actriz de la historia junto a Madonna , Pe Cruz, y JLo) intenta doblar su regalado Oscar en una interpretación que, por primera vez y con justícia, fue totalmente olvidada por la crítica (y los RAZZIES que debieron premiarla). Según el director, y la buena de Gwyneth, esta es la historia del sufrimiento de Sylvia Plath aunque su similitud es la misma que si comparamos a Bertín Osborne con Bob Dylan. En fín, recomiendo al público que ni se le ocurra ir al cine a ver este detestable subproducto BASED ON A TRUE HISTORY. A mí me provocó serios dolores de cabeza debido a un profundo estado de risa provocado por cada una de las rídiculas y superfluas secuencias que aquí suceden. La película es más falsa que las disculpas electorales de Aznar.