En la piel de Jacques Chirac
Crítica
Julio Vallejo









¿Qué pasarÃa si los polÃticos, hartos de tanta hipocresÃa, decidieran hacer un documental sobre si mismos en los que se encargaran de hacer sarcásticos comentarios sobre lo que han hecho y dicho? Ésta es la pregunta que se han debido hacer Karl Zéro y Michel Royer, los dos realizadores franceses responsables de la divertidÃsima "En la piel de Jacques Chirac".
Utilizando imágenes sacadas de los archivos de televisión y combinándolas con la voz de un actor que imita al polÃtico francés, la pareja de realizadores nos ofrecen una divertida mezcla de documental y ficción que demuestra que todavÃa se puede sorprender sin necesidad de efectos especiales y con bastante poco presupuesto.
Con un mucho humor, la voz en off del falso presidente de Francia nos guÃa a través de diversos aspectos de su vida. Las incongruencias polÃticas del mandatario, los deseos de grandeza de su esposa y el espÃritu inflexible de su hija son algunos de los temas que el filme retrata jocosamente. Entre otras cosas, el largometraje pone de manifiesto la falsedad de una vida polÃtica donde sólo importan las palabras y los actos decorativos, convenientemente maquillados, que suelen esconder muchas mentiras e ideas no precisamente buenas para el conjunto de los ciudadanos. Aunque no quieran adoctrinar en ningún momento, Karl Zéro y Michel Royer nos demuestran lo funesta que ha sido para Francia la existencia de un hombre como Chirac.
Valiente y sumamente entretenido, "En la piel de Jacques Chirac" es un cine moral que tira de lo cómico para demostrar la falsedad de la vida polÃtica en general. Una propuesta que, por desgracia, no parece que vaya tener su reflejo en otras cintas del resto del mundo. ¿Se imaginan una pelÃcula similar protagonizada por George Bush, Tony Blair o José MarÃa Aznar?
Utilizando imágenes sacadas de los archivos de televisión y combinándolas con la voz de un actor que imita al polÃtico francés, la pareja de realizadores nos ofrecen una divertida mezcla de documental y ficción que demuestra que todavÃa se puede sorprender sin necesidad de efectos especiales y con bastante poco presupuesto.
Con un mucho humor, la voz en off del falso presidente de Francia nos guÃa a través de diversos aspectos de su vida. Las incongruencias polÃticas del mandatario, los deseos de grandeza de su esposa y el espÃritu inflexible de su hija son algunos de los temas que el filme retrata jocosamente. Entre otras cosas, el largometraje pone de manifiesto la falsedad de una vida polÃtica donde sólo importan las palabras y los actos decorativos, convenientemente maquillados, que suelen esconder muchas mentiras e ideas no precisamente buenas para el conjunto de los ciudadanos. Aunque no quieran adoctrinar en ningún momento, Karl Zéro y Michel Royer nos demuestran lo funesta que ha sido para Francia la existencia de un hombre como Chirac.
Valiente y sumamente entretenido, "En la piel de Jacques Chirac" es un cine moral que tira de lo cómico para demostrar la falsedad de la vida polÃtica en general. Una propuesta que, por desgracia, no parece que vaya tener su reflejo en otras cintas del resto del mundo. ¿Se imaginan una pelÃcula similar protagonizada por George Bush, Tony Blair o José MarÃa Aznar?
Comentarios
No hay comentarios sobre la crítica