The cooler
Crítica
Julio Vallejo









El actor William H. Macy se ha convertido en un especialista a la hora de interpretar a perdedores. El antiguo niño prodigio de "Magnolia" (Paul Thomas Anderson, 1999) o el vendedor de coches de la magnÃfica "Fargo" (Joel Coen,1995) son sólo dos ejemplos de la capacidad que tiene este actor para dar vida a personajes abocados al fracaso.
"The Cooler", la primera pelÃcula como director del guionista Wayne Kramer, es una nueva oportunidad para que Macy vuelva a demostrar que es inigualable a la hora de encarnar a personajes maltratados por el destino. En el filme, el actor norteamericano interpreta a Bernie Lootz, un cooler (un gafe) que se encarga de enfriar la suerte de los clientes del "Shangri-La", un viejo casino de Las Vegas. Solo y triste, Bernie planea dejar el lugar en cuanto salde las cuentas con su amigo Shelly (Alec Baldwin), el director de este viejo antro del juego. Sin embargo, poco antes de su anunciada marcha, el pobre diablo se enamora de Natalie (Maria Bello), una guapa empleada que le ayudará a cambiar el poco esperanzador porvenir de este fracasado. Con este algo extraño argumento, donde la suerte juega un papel importante, Wayne Kramer realiza un bonito filme sobre perdedores.
Lejos de preocuparse por dirigir un thriller convencional, Kramer nos propone un conmovedor retrato de un extraño triángulo, no siempre amoroso, formado por Bernie, Natalie y Shelly. Un retrato en el que el director ha contado con la inestimable ayuda de tres grandes actores: William H. Macy, Maria Bello y Alec Baldwin.
William H. Macy, un experto en loosers, dota de calidez a un hombre machacado por la vida, que asume con cierta resignación su condición de gafe. En definitiva, un muerto viviente que vuelve a la vida gracias a Natalie, una maravillosa Maria Bello. La actriz, dispuesta a demostrarnos que es algo más que la dueña del bar Coyote, interpreta, con sensualidad y ternura, a una mujer machacada por la vida y destinada a un futuro poco prometedor.
Como último vértice de este extraño triángulo nos encontramos a Shelly, el director del casino donde trabajan Bernie y Natalie. El personaje, pese a lo que pueda parecer, es otro perdedor, capaz de hacer cualquier cosa con tal de mantener un local que se ha quedado antiguo. Al fin y al cabo, Shelly, interpretado por un soberbio y sobrio Alec Baldwin, no es nada más que una persona que se agarra a cualquier cosa para no caer.
Además, y adornando en cierta manera este desolado paisaje, el realizador y guionista puebla su largometraje de personajes a la deriva. Entre todos ellos cabe destacar el personaje de Buddy Stafford (un maravilloso y emocionante Paul Sobrino), un viejo baladista drogadicto que ve cómo su puesto peligra por la competencia de los nuevos cantantes, más guapos y menos auténticos que él.
Como gran decorado de "The Cooler", Kramer ha elegido Las Vegas, la ciudad del juego donde la gran protagonista de la historia, la suerte, parece tener una importancia especial. Un lugar también donde los nuevos tiempos, más superficiales e infantiles, parecen haber convertido los viejos y elegantes casinos en parques de atracciones para adultos.
En definitiva, y pese a una realización algo plana y monótona, "The Cooler" es una más que apreciable pelÃcula sobre perdedores que consigue sorprender con un final tan inesperado como los propios designios del destino.
"The Cooler", la primera pelÃcula como director del guionista Wayne Kramer, es una nueva oportunidad para que Macy vuelva a demostrar que es inigualable a la hora de encarnar a personajes maltratados por el destino. En el filme, el actor norteamericano interpreta a Bernie Lootz, un cooler (un gafe) que se encarga de enfriar la suerte de los clientes del "Shangri-La", un viejo casino de Las Vegas. Solo y triste, Bernie planea dejar el lugar en cuanto salde las cuentas con su amigo Shelly (Alec Baldwin), el director de este viejo antro del juego. Sin embargo, poco antes de su anunciada marcha, el pobre diablo se enamora de Natalie (Maria Bello), una guapa empleada que le ayudará a cambiar el poco esperanzador porvenir de este fracasado. Con este algo extraño argumento, donde la suerte juega un papel importante, Wayne Kramer realiza un bonito filme sobre perdedores.
Lejos de preocuparse por dirigir un thriller convencional, Kramer nos propone un conmovedor retrato de un extraño triángulo, no siempre amoroso, formado por Bernie, Natalie y Shelly. Un retrato en el que el director ha contado con la inestimable ayuda de tres grandes actores: William H. Macy, Maria Bello y Alec Baldwin.
William H. Macy, un experto en loosers, dota de calidez a un hombre machacado por la vida, que asume con cierta resignación su condición de gafe. En definitiva, un muerto viviente que vuelve a la vida gracias a Natalie, una maravillosa Maria Bello. La actriz, dispuesta a demostrarnos que es algo más que la dueña del bar Coyote, interpreta, con sensualidad y ternura, a una mujer machacada por la vida y destinada a un futuro poco prometedor.
Como último vértice de este extraño triángulo nos encontramos a Shelly, el director del casino donde trabajan Bernie y Natalie. El personaje, pese a lo que pueda parecer, es otro perdedor, capaz de hacer cualquier cosa con tal de mantener un local que se ha quedado antiguo. Al fin y al cabo, Shelly, interpretado por un soberbio y sobrio Alec Baldwin, no es nada más que una persona que se agarra a cualquier cosa para no caer.
Además, y adornando en cierta manera este desolado paisaje, el realizador y guionista puebla su largometraje de personajes a la deriva. Entre todos ellos cabe destacar el personaje de Buddy Stafford (un maravilloso y emocionante Paul Sobrino), un viejo baladista drogadicto que ve cómo su puesto peligra por la competencia de los nuevos cantantes, más guapos y menos auténticos que él.
Como gran decorado de "The Cooler", Kramer ha elegido Las Vegas, la ciudad del juego donde la gran protagonista de la historia, la suerte, parece tener una importancia especial. Un lugar también donde los nuevos tiempos, más superficiales e infantiles, parecen haber convertido los viejos y elegantes casinos en parques de atracciones para adultos.
En definitiva, y pese a una realización algo plana y monótona, "The Cooler" es una más que apreciable pelÃcula sobre perdedores que consigue sorprender con un final tan inesperado como los propios designios del destino.
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