PalÃndromos
Crítica
Julio Vallejo









Todd Solondz sigue siendo uno de esos granos en el culo que de vez en cuando le salen a nuestra sociedad cÃnica y polÃticamente correcta. Empeñado en una cruzada por mostrar de manera divertida y sangrante el lado más oscuro de los suburbios norteamericanos, el realizador yanqui vuelve a la carga, tras la irregular "Storytelling", con "PalÃndromos". En su cuarto filme, el director norteamericano nos cuenta la peculiar historia de Aviva, una chica de 12 años que es como un palÃndromo tanto por su nombre como por sus intenciones: la veas por donde la veas ella tiene el único deseo de quedarse embarazada. Tras conseguirlo, y huir de unos padres progresistas que quieren que aborte, la joven iniciará su peculiar odisea, donde se cruzará con antiabortistas de corte religioso, pedófilos y otro tipo de personajes no precisamente recomendables.
Con un tono de farsa, Solondz se recrea en el retrato de unos individuos que basculan entre lo patético y lo triste. Por otra parte, y copiando en cierta medida el recurso que utilizara Luis Buñuel en "Ese oscuro objeto de deseo", el realizador asigna el papel de Aviva a varias actrices de diferentes tallas, pesos y edades. De esta manera, el director nos quiere mostrar cómo su pequeña protagonista, vÃctima de una sociedad podrida, puede ser cada uno de nosotros. Sin embargo, y a diferencia de lo que ocurrÃa en la magnÃfica "Happiness", el tono desigual de cada uno de los pasajes del filme y cierta falta de hilazón no consiguen que la pelÃcula sea todo lo redonda que podrÃa haber sido. Pese a todo, escenas como la del coro de niños cantando y bailando una canción de mensaje evangélico o aquella en la que un francotirador asesina por error a parte de la familia de un médico abortista ya valen más que lo que podemos ver en muchos largometrajes.
Con un tono de farsa, Solondz se recrea en el retrato de unos individuos que basculan entre lo patético y lo triste. Por otra parte, y copiando en cierta medida el recurso que utilizara Luis Buñuel en "Ese oscuro objeto de deseo", el realizador asigna el papel de Aviva a varias actrices de diferentes tallas, pesos y edades. De esta manera, el director nos quiere mostrar cómo su pequeña protagonista, vÃctima de una sociedad podrida, puede ser cada uno de nosotros. Sin embargo, y a diferencia de lo que ocurrÃa en la magnÃfica "Happiness", el tono desigual de cada uno de los pasajes del filme y cierta falta de hilazón no consiguen que la pelÃcula sea todo lo redonda que podrÃa haber sido. Pese a todo, escenas como la del coro de niños cantando y bailando una canción de mensaje evangélico o aquella en la que un francotirador asesina por error a parte de la familia de un médico abortista ya valen más que lo que podemos ver en muchos largometrajes.
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