No te muevas
Crítica
Julio Vallejo









Sergio Castellito se ha erigido como uno de los grandes actores del cine europeo actual. Sus interpretaciones en pelÃculas como "Deliciosa Marta" (Sandra Nettelbeck, 2001), "Vete a Saber" (Jacques Rivette, 2002) y "Competencia desleal" (Ettore Scola, 2001) le han convertido en uno de las personalidades cinematográficas más interesantes de este comienzo del segundo milenio.
Ahora, basándose en una novela homónima de Margaret Mazzantini, su mujer, Castellito prueba suerte por segunda vez en el campo de la dirección con "No te muevas", un drama desgarrado y apto para los devoradores de Kleenex. El argumento del largometraje no puede ser más melodramático: la triste historia de Timoteo (Sergio Castellito), un médico que, después del trágico accidente de su hija, rememora su relación con Italia (Penélope Cruz) , una mujer pobre a la que violó en un arrebato de deseo sexual.
A través de una narración llena de flashbacks, Castellito intenta, y a veces consigue, emocionarnos con esta historia de un hombre con un matrimonio feliz que, sin embargo, sólo llega a conocer la plenitud amorosa junto a una mujer humilde, infeliz y con un pasado desgraciado.
Con estos ingredientes, propios del melodrama más clásico, Castellito compone un filme desgarrado que tiene su punto más fuerte en los trabajos interpretativos del propio actor y director, y de Penélope Cruz. Castellito borda su personaje de hombre atrapado entre el amor de su esposa y el de una pobre desgraciada, mientras que Penélope interpreta con convicción el personaje de una chica joven maltratada por la vida. Su composición, medida y nada artificiosa, se convierte, casi sin quererlo, en un homenaje a la visceral SofÃa Loren de "Dos mujeres", aquel precioso filme de Vittorio de Sica por el que la actriz italiana consiguió el Oscar. Sin embargo, pese al gran trabajo interpretativo, "No te muevas" no consigue ser la gran obra que podrÃa haber sido. La falta de garra y el academicismo con el que está narrado todo restan fuerza a un filme que podrÃa ganado puntos si hubiera estado dirigido por maestros del melodrama como Douglas Sirk o Frank Borzage.
Ahora, basándose en una novela homónima de Margaret Mazzantini, su mujer, Castellito prueba suerte por segunda vez en el campo de la dirección con "No te muevas", un drama desgarrado y apto para los devoradores de Kleenex. El argumento del largometraje no puede ser más melodramático: la triste historia de Timoteo (Sergio Castellito), un médico que, después del trágico accidente de su hija, rememora su relación con Italia (Penélope Cruz) , una mujer pobre a la que violó en un arrebato de deseo sexual.
A través de una narración llena de flashbacks, Castellito intenta, y a veces consigue, emocionarnos con esta historia de un hombre con un matrimonio feliz que, sin embargo, sólo llega a conocer la plenitud amorosa junto a una mujer humilde, infeliz y con un pasado desgraciado.
Con estos ingredientes, propios del melodrama más clásico, Castellito compone un filme desgarrado que tiene su punto más fuerte en los trabajos interpretativos del propio actor y director, y de Penélope Cruz. Castellito borda su personaje de hombre atrapado entre el amor de su esposa y el de una pobre desgraciada, mientras que Penélope interpreta con convicción el personaje de una chica joven maltratada por la vida. Su composición, medida y nada artificiosa, se convierte, casi sin quererlo, en un homenaje a la visceral SofÃa Loren de "Dos mujeres", aquel precioso filme de Vittorio de Sica por el que la actriz italiana consiguió el Oscar. Sin embargo, pese al gran trabajo interpretativo, "No te muevas" no consigue ser la gran obra que podrÃa haber sido. La falta de garra y el academicismo con el que está narrado todo restan fuerza a un filme que podrÃa ganado puntos si hubiera estado dirigido por maestros del melodrama como Douglas Sirk o Frank Borzage.
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