Domino

Crítica

Julio Vallejo

Despreciado por la crítica más sibarita, Tony Scott se ha convertido en uno de los directores más solicitados por Hollywood. "El ansia", "Top Gun", "Revenge", "Días de trueno", "Amor a quemarropa", "Marea roja", "Enemigo público", "Spy Game" o "El fuego de la venganza" han demostrado que su estilo, deudor de las formas del cine publicitario y del videoclip, funciona más que bien en la taquilla. Los planos de escasa duración, la utilización de filtros y la tendencia a la estampita posmoderna se han convertido en la seña de identidad del hermano de Ridley Scott.

"Domino" no cambiará la opinión que del realizador británico tienen los entendidos. Tomando como base la vida de Domino Harvey, la hija del actor Laurence Harvey que se convirtió en una cazadora de recompensas, el realizador nos ofrece un catálogo de imágenes más o menos impactantes que dejarán con la boca abierta a los fans de la MTV, pero que disgustarán a todos aquellos que amen la narración más o menos tradicional. En este sentido, Scott desfigura el guión de David Kelly, responsable de la fascinante "Donnie Darko", para ofrecernos sus peculiares tics visuales. En resumidas cuentas, el realizador sacrifica la historia en aras de una película vistosa y algo mareante. De esta manera, el espectador no termina de sumergirse en la historia de esta niña pija metida a cazarrecompensas y de sus dos compinches, un latino desarraigado y un antiguo convicto. Pese a todo, el largometraje conserva el humor cínico y divertido del que ya hizo gala Kelly en "Donnie Darko".

En definitiva, "Domino" es el ejemplo de cómo un director exhibicionista puede estropear una historia más que interesante.

Comentarios

Publica un comentario Los comentarios deberán ajustarse al tema de la página, ser comprensibles, legibles, respetuosos y no repetitivos. No podrán albergar spam o cualquier tipo de publicidad comercial. Tampoco deberán contar partes importantes de una película.

No hay comentarios sobre la crítica