Shine a light
Sinopsis de Shine a light
El director ganador del Oscar y la banda más legendaria de la historia del rock n’ roll, se han unido para traer al público el gran acontecimiento musical y cinematográfico del año.
Con “Shine a Light” Martin Scorsese muestra al mundo a los Rolling Stones como nunca antes han sido vistos. Filmado en el famoso Beacon Theatre de Nueva York en el otoño de 2006, Scorsese reunió a un legendario equipo técnico capaz de capturar la increíble energía de la banda.
El ganador del Oscar, Robert Richardson ( “El Aviador”, “JFK”), supervisó al equipo de cámara formado por varios de los más aclamados directores de fotografía, incluyendo a los ganadores del Oscar John Toll (“El Último Samurai”, “Braveheart”), Andrew Lesnie (trilogía de “El Señor de los Anillos”, “King Kong”), Robert Elswit (“Pozos de Ambición”, “Magnolia”, “Buenas Noches, Buena Suerte”) y a los nominados al Oscar, Stuart Dryburgh (“El Piano”, “El Velo Pintado”), Enmanuel Lubezki (“Lemony Snicket's A Series of Unfortunate Events”, “Sleepy Hollow”) y Ellen Kuras (“El Verano de Sam”, “Olvídate de Mí”). El montaje de la película corre a cargo de David Tedeschi, quien trabajó con Scorsese en el aclamado documental sobre Bob Dylan, “No Direction Home: Bob Dylan”.
Producida y financiada por Shangri-La Entertainment de Steve Bing y el promotor de las giras internacionales de los Rolling Stones, Michael Cohl, ha contado también con la participación de Victoria Rearman y Zane Weiner. Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ron Wood son productores ejecutivos junto a Jane Rose.
Pelicula Shine a light
Titulo Original
Shine a lightGénero
Documental
Duración
93 minutos
Año
2008
País
USA
Fotografía
Javier Aguirre
Música
Pascal Gaigne
Guión
Aitor Arregi, José María Goenaga
Director
Martin Scorsese
Fecha de estreno: 04-04-2008

(No hay votos)
Imágenes de Shine a light
Sobre la película
“Shine A Light” documenta una asombrosa actuación de la que sin duda es la banda más grande de la historia del rock and roll, rodada por uno de los más legendarios directores americanos y un equipo de estrellas de la cámara y la cinematográfia. La película se llevó a cabo en un momento único en que todas estas fuerzas estelares se alinearon en Nueva York y fueron capaces de capturar esa gran actuación en celuloide.
La idea se forjó en Mick Jagger, mientras se encontraba en medio de la gira mundial de “A Bigger Bang”. Su idea en principio era hacer una película sobre la gira y Jagger tenía además en mente filmar el mejor concierto en la historia de The Rolling Stones.
Una vez que las ruedas de acero de esta colosal empresa se pusieron en movimiento, el siguiente paso lógico era encontrar un director adecuado para esta misión. Para Jagger la respuesta era obvia: Empezamos a pensar que si íbamos a hacer esto debíamos buscar un director de los grandes. Es bueno empezar en lo más alto, dice Jagger sonriendo. Martin Scorsese es quizás el director americano con más talento y los Rolling Stones somos, bueno, ya sabes, una buena banda de rock, con un enfoque artesanal y clásico de las cosas, la combinación de ambos puede resultar, esperemos, en un par de horas interesantes.
Una vez que Scorsese estuvo a bordo de Shine a light, lo siguiente eran los productores. Llegó la participación de Steve Bing con el apoyo financiero de Shangri-La Entertainment, que ya tenían experiencia en este tipo proyectos gracias a haber participado en el concierto documental “Neil Young: Heart of Gold” y también llegó Michael Cohl, quien ha producido ya otros documentales sobre los Stones en el pasado. Esto dio forma al proyecto y lo llevó adelante.
Una preocupación mayor para Richards era el posible choque entre la banda y el equipo de rodaje durante el concierto. Le pregunté a Scorsese si creía que se podría hacer sin que fuéramos conscientes de las cámaras, porque si no sería una película, no un concierto. No habría espontaneidad si todo el mundo estuviera pendiente de que Martin Scorsese les estaba grabando.
Para Scorsese el Beacon era el escenario perfecto para rodar Shine a Light, lo suficientemente grande para que hubiera espacio para las cámaras, luces, carriles para las dolly, pero lo suficientemente pequeño para capturar de cerca la química de los Stones.
Los nervios sobre la preparación de la lista de canciones están documentados en el film casi como un prólogo del concierto, con Scorsese inquietándose por lo que podría ser la lista, particularmente la canción de apertura. En la pantalla, Jagger replica “estará lista, Marty, esa noche, una hora antes del show”.
Scorsese no es novato en esto de filmar grandes conciertos. Debutó como editor en “Woodstock”, y como en “Shine a Light”, rodó el documental definitivo sobre The Band, “El Último Vals”, en un pequeño local. Esa película fue un tributo al clásico grupo de rock, que tocaba su concierto de despedida, y las cámaras de Scorsese bailaron alrededor de los músicos montadas sobre grúas, mientras estos tocaban. Pero la narrativa también se implicaba con la historia de la banda y su pasado, con cortes frecuentes a entrevistas de los miembros del grupo en el backstage, así como comentarios de los invitados de The Band, y otros de sus ídolos musicales.
Shine a Light se centra en la música, prescindiendo del mecanismo de los bustos parlantes, y optando en su lugar por fragmentos de noticiarios y material de archivo de televisión como los únicos comentarios sobre la banda no basados en el concierto. Scorsese espera que la audiencia vea el concierto en cines con un buen sistema de sonido que les haga sentir como si estuvieran en el mejor asiento del local viendo a los irreverentes Stones dando lo mejor de sí mismos.
Ultimos comentarios de Shine a light