| Título Original | Huo Yuan Jia (Fearless) |
| Género | Acción |
| Duración | 104 minutos |
| Año | 2006 |
| País | Hong kong-USA |
| Fotografía | Hang-Sang Poon |
| Música | Shigeru Umebayashi |
| Guión | Ronny Yu |
| Director | Ronny Yu |
Huo Yuanjia siempre quiso aprender artes marciales. Su padre era un gran luchador, pero no quería que su hijo siguiera sus pasos y siempre rehusó enseñarle. Eso hizo que el chico estuviera aún más decidido a aprender. Con la ayuda de su amigo Nong Jinsun, decidió entrenarse solo.
Huo Yuanjia se entregó a la práctica de las artes marciales. Con el tiempo, se convirtió en un hábil y poderoso luchador. Pero a medida que crecía su fama, también crecía su orgullo y no tardó en convertirse en un chico arrogante e impulsivo, siempre dispuesto a pelear.
Cuando un maestro de las artes marciales llamado Chin hiere a uno de los jóvenes alumnos de Yuanjia, este se indigna y decide vengar al chico. Obliga a Chin a luchar contra él y le mata sin dudarlo. A su regreso a casa descubre que su victoria ha costado la vida a dos de los seres que más quiere en el mundo, su madre y su hija, asesinadas por los hombres de Chin.
Loco de dolor y de vergüenza, Yuanjia huye de Tianjin. Recorre miles de kilómetros sin que nada le importe. Cuando está a punto de perder toda esperanza, la abuela Sun (Sol) y su nieta ciega, Moon (Luna), le salvan llevándole al idílico pueblo donde viven. Guiado por la bondad y generosidad de las dos mujeres, Yuanjia, a pesar de sentir que no merece la pena vivir, empieza lentamente a olvidar el dolor y el deseo de luchar. Por fin encuentra la paz en este mundo y comprende que debe volver a Tianjin para que las artes marciales chinas también la encuentren.
De vuelta a Tianjin, un fortachón estadounidense llamado O’Brien se ha hecho famoso al vencer a todos los luchadores chinos y tacharlos de “orientales enfermizos”. Yuanjia reta al corpulento luchador y le vence con facilidad gracias al elegante golpe del “Puño desaparecido”. Esto no gusta mucho a los miembros de la Cámara de Comercio Exterior que ven en la victoria de Yuanjia una excusa para reavivar los sentimientos antioccidentales de los chinos. Se les ocurre una idea para humillar a Yuanjia enfrentándole a cuatro campeones que representen los cuatro principales poderes extranjeros en China. Jinsun, el amigo de infancia de Yuanjia, sospecha que se trata de una trampa, pero Yuanjia cree que es la oportunidad ideal para demostrar que lo importante es la deportividad.
¡Y empieza la lucha del siglo! Un boxeador británico, un espadachín español y un soldado belga son los tres primeros contrincantes a los que se enfrenta y vence Yuanjia uno tras otro. Pero la Cámara de Comercio tiene un as en la manga. El último es un luchador japonés, Anno Tanaka, sin duda el mejor de todos. Los dos hombres están frente a frente y el numeroso público espera sin apenas atreverse a respirar.
Lo que ocurrió aquel día de septiembre de 1910 es algo que nadie olvidaría jamás.