Biografia de Marisa Paredes
Marisa Paredes entra en el Conservatorio y en la escuela de arte dramático a la edad de catorce años. La joven actriz madrileña debuta en el teatro bajo la dirección de José Osuna y en televisión ante la cámara de José Maria Forqué en 019, Policía al habla. En cine, empieza trabajando para Fernando Fernán Gómez en El mundo sigue, y en Las Salvajes en Puente de San Gil de Antonio Ribas en la década de los años 60.
Tras estar retirada de la escena y los platós durante algunos años,
Marisa Paredes vuelve al mundo de la interpretación en los años ochenta y participa en las primeras películas de autor:
Tras el cristal de Agustin Villaronga y
Mientras haya luz de Felipe Vega.
Sin embargo, es Pedro Almodóvar quien le ofrece a
Marisa Paredes el reconocimiento del público y sus mejores papeles: el de madre peligrosa en
Tacones lejanos, el de novelista en
La flor de mi secreto, o el de diva del teatro en
Todo sobre mi madre. Considerada actriz fetiche del director español, ello no le impide trabajar con otros realizadores célebres y de implicarse en proyectos tan variados como:
Golem,
l’esperit de l’exil de Amos Gitaï,
Hors Saison de Daniel Schmid,
Trois vies et une seule mort de Raoul Ruiz, o incluso
Profundo Carmesí y
El coronel no tiene quien le escriba de Arturo Ripstein. En Francia, también actúa junto a Jean Rochefort en el filme
En tránsito, trabaja con Jean-Marc Barr en
Caín, el preferido e incluso con Marcello Mastronianni en
Trois vies et une seule mort.