Por Julio Vallejo - 20-04-2005

La fantasía como forma de huir de una realidad parecida a un cuento de terror. De eso era de lo que parecían tratar “Alas de mariposa” y “La madre muerta”, los dos primeros largometrajes de Juanma Bajo Ulloa. A excepción de la gárrula “Airbag”, el director ha intentado reflejar a través de sus extraños filmes el choque entre el mundo irreal y el asqueroso día a día en tierra firme.
Siguiendo el esquema de cuento de sus primeros largometrajes, Bajo Ulloa vuelve a territorio conocido con “Frágil”. El filme cuenta la historia de Venus –interpretada por una estupenda Muriel-, una joven ingenua que, tras vivir un tierno amor en su infancia, se lanza a la conquista de su personal príncipe azul (Julio Perillán) , un conocido actor que interviene en un filme de capa y espada. Sin embargo, las expectativas de Venus se irán al traste cuando su príncipe prefiera los encantos de una actriz guapa y siliconada al amor puro que ella le ofrece. A partir de ese momento, la joven dejará de ser ella misma para intentar convertirse, con ayuda de los potingues y de los regímenes de adelgazamiento, en una mujer bella.
Con estos ingredientes, y reservándose alguna sorpresa final, Ulloa muestra una sociedad se ha convertido en un terrible cuento de terror donde, como le pasa a la protagonista, las doncellas rellenitas casi nunca consiguen a sus guapos príncipes. Pese a esta interesante conclusión y a un argumento más que bueno sobre el papel, el realizador vasco no consigue fascinar con la plasmación en imágenes de este cuento decididamente real. A diferencia del clima agobiante de “Alas de Mariposa” y “La madre muerta”, Ulloa opta por una puesta en escena demasiado aséptica que deja un tanto frío a aquellos que esperaran un toque más gótico y perverso para un cuento que se supone envenenado. Por otra parte, y a excepción de la mágica actuación de Muriel, la mayoría del reparto no parece creerse en exceso los papeles que interpretan. Si a esto le sumamos un metraje excesivo y un guión que no siempre consigue mantener el interés nos encontramos con que “Frágil” es una película parcialmente fallida de un realizador al que había que pedirle mucho más.