Por Julio Vallejo - 06-05-2005

A mediados de los noventa, el encuentro entre Wes Craven, el responsable de clásicos como “La última casa a la izquierda” o “Pesadilla en Elm Street”, y el guionista Kevin Williamson dio lugar a “Scream”, una de las trilogías más exitosas de los últimos años. Las tres películas de la saga mezclaban los elementos típicos de las películas de asesinatos de adolescentes –las llamadas slasher movies– con un toque paródico muy propio de la época. De esta manera, Craven y Williamsom conseguían combinar el toque efectista de las cintas de terror teenager con una divertida parodia cinéfila de los tópicos de ese tipo de filmes.
Ahora, casi una década después del primer “Scream” (1996), los dos responsables de la trilogía repiten colaboración en “Cursed (La maldición)”, una película donde revisitan el mito de los hombres-lobo. A través de la historia de Ellie (Christina Ricci) y Jimmy (Jesse Eisenberg), dos jóvenes que ven como su vida cambia al ser atacados por un licántropo, el responsable de las aventuras de Freddy Krueger y el creador de la serie “Dawson crece” realizan otra de sus típicas mezclas de terror, cinefilia y parodia con aroma adolescente. Sin embargo, y a diferencia de la primera y la tercera parte de “Scream” –las más logradas de la trilogía–, el cóctel no termina de funcionar debido quizá al desequilibrio entre comedia y terror. En el ámbito de la comedia, Williamson y Craven consiguen cierto éxito al reírse de los problemas de los hombres lobo con la plata o la atracción sexual que reporta ser un licántropo. Sin embargo, en el apartado terrorífico, la pareja suspende de manera total. Alguien debería decirles que para conseguir provocar miedo se necesita algo más que golpes de efecto y monstruos creados digitalmente. Como muy bien sabe cualquier buen aficionado a este tipo de largometrajes, la creación de una atmósfera terrorífica es el ingrediente que debe tener toda película de miedo para funcionar. Por desgracia, “Cursed (La maldición)” carece de ese ambiente escalofriante que las clásicos del género conseguían crear
En resumen, “Cursed (La mldición)” sólo parece indicada para adolescentes poco exigentes y para incondicionales de Wes Craven. El resto puede dedicar su valioso tiempo a repasar las versiones que de los licántropos dieron la Universal y la Hammer. También, y para aquellos amantes del cine de los ochenta, se recomienda revisar el clásico “Un hombre-lobo americano en Londres” (John Landis, 1981), una película que todavía puede presumir de tener la mejor transformación de hombre en lobo de la historia del cine.