Por Diego Salgado - 12-11-2004

Sin duda, nos encontramos ante uno de los estrenos más curiosos de la temporada.
“Conociendo a Julia” (2004) es una co-producción entre Hungría, Gran Bretaña y Canadá. Está basada en una obra de W. Somerset Maugham, autor que llenó sus escritos de psicología cosmopolita y ambientes artísticos (1). Se desarrolla en el mundillo del teatro, y en un pasado realista (Londres, en 1938). La protagonizan espléndidos actores en la madurez –Annette Bening podría conseguir una nueva nominación al Oscar-. Y está dirigida por un húngaro de casi setenta años nada conocido en España, cuya obsesión temática es la supervivencia del individuo dentro del engranaje de la Historia y la Cultura, y cuyo estilo cinematográfico puede calificarse de elegante y preciso (2).
Tales ingredientes, hasta hace pocos años señales de calidad y a veces de éxito, prestan hoy a “Conociendo a Julia” un aura de exotismo que ya quisieran para sí iconos de la modernidad como “Carretera perdida”, “Bailando en la oscuridad” o “Deseando amar”, y una capacidad subversiva brutal en una cartelera abrumada por videojuegos, remakes absurdos, thrillers trillados y comedias neuroconstrictoras.
La película es un retrato de mujer (3). Una actriz que llega a conocerse a sí misma gracias a una historia de amor adúltero que derribará las frágiles murallas tras las que ha levantado su carrera y su vida afectiva, y que paradójicamente le permitirá después hallar en su interior las armas necesarias para reconstruir una identidad propia.
El guionista Ronald Harwood (4) hace avanzar la historia gracias a personajes vivos e individualizados. De sus caracteres y relaciones nacen diálogos brillantes y escenas emotivas. El director, István Szabó, se limita a observar atentamente las sonrisas, los besos, las lágrimas y la rabia, denunciando con su mirada las ficciones que usamos los seres humanos para ocultar la realidad, y apuntando a la vez nuestra necesidad de la ficción para prestar un sentido a esa realidad.
“Conociendo a Julia” gustará a quien haya sabido apreciar las cualidades de obras maestras como “Eva al desnudo” o “Las amistades peligrosas”. Es decir, a quien disfrute con la inteligencia y los sentimientos. ¿Que tiene defectos? Pues claro. Pero sería absurdo cebarse en ellos, recién estrenada “Resident Evil 2: Apocalypse”.
Notas
1 “Conociendo a Julia” adapta la obra “Teatro”. Maugham, novelista y dramaturgo, nació en 1874 en París. Ejerció como oficial de inteligencia en la Primera Guerra Mundial y como médico. Viajó por el Océano Pacífico y por Extremo Oriente. Hasta su muerte en 1965 disfrutó de la fama como escritor gracias a novelas como “Servidumbre humana”, “El filo de la navaja” y “El velo pintado”. Todas ellas adaptadas al cine, en algún caso más de una vez.
2 Entre las películas más conocidas de István Szabó: “La confianza” (1979); “Mephisto” (1981), “Coronel Redl” (1987) y “Hanussen” (1988); “Cita con Venus” (1991); la excelente “Dulce Emma, Querida Böbe” (1992); y “Sunshine” (1999).
3 Título original de “Conociendo a Julia”: “Being Julia”.
4 Experto en adaptar textos ajenos: “El Pianista” (2002), “A fine romance” (1992), “El doctor y los diablos” (1985)…