Al fin, basta de comedias y recetillas sobre Cuba. Ya era hora de ver un filme cubano realista y profundo, que refleja el temperamento de la familia de ese país, su realidad y por sobre todo admiré mucho que a pesar de abordar con dureza la historia, al final nos deja esperanza. Mis respetos a ese valiente y ético director.
Esa es quizás la Cuba que yo ví, no la de los coches americanos de los 50 o la de los Dinio que tanto nos gusta por acá...
me gustó, pero lloré mucho y me duele ver a mi país tan triste...
Solás es increible. ¿Cómo, siendo un cineasta tan reconocido, puede adentrarse tanto en la marginalidad cubana.
Yo conozco bien esa Cuba, es por ello que me vine a Madrid, para que mi familia no pase esas necesidades...
Una cruda realidad, pelicula SINCERA Y CON MERITO PARA SU DIRECTOR , eso es lo que hay detras del mojito