
Verónica Sánchez es uno de los nuevos valores interpretativos de nuestro país. Sus primeros trabajos le han dado una popularidad que de momento va en aumento. Ella, pese a ello, sigue con los pies en la tierra, y sabe bien qué proyectos quiere escoger para un futuro.
-La mayoría de gente te conoce por Los Serrano, tu debut a lo grande a nivel de televisiones nacionales con una serie de máxima audiencia... ¿Esto puede encauzar tu carrera hacia el éxito antes de lo esperado?
Bueno. He tenido muchísima suerte. Los Serrano la estrenamos en un momento en el que la ficción española estaba sufriendo una pequeña crisis. Que mi primer trabajo haya tenido tanto éxito, la verdad es que es una suerte.
-¿Y a partir de ahora cómo se lleva la elección de aquello en lo que participas?
Yo creo que igual que si no hubiera tenido tanto éxito. Hay que dejarse guiar por los buenos personajes y las buenas historias. Me tiene que interesar trabajar con alguien del reparto o que me atraiga algo de la película. No tengo una premisa en la que diga que si algo va a tener éxito lo hago y si no lo descarto.
-¿Y dentro de esta elección hay algo que nos puedas adelantar que vayas a realizar?
Ahora mismo estoy rodando con Chus Gutiérrez Calentito. Y luego, en septiembre, vuelvo a Los Serrano. Y ya no te cuento nada más porque no tengo nada más [risas], lo que vaya viniendo.
-¿Y El calentito de qué va?
El calentito es una comedia que trata de una chica que tiene un grupo de música punk y se desarrolla sobre enero o febrero de 1981. Es el retrato de una época, de una moda, de una música, de una juventud... Y esta época va a ser mostrada al público a través de los ojos de Sara, que es mi personaje. Ella es la parte más ingenua de todo aquello, y va mostrando al público conforme empieza a crecer lo que le rodea.
-Cine y televisión has hecho de momento poco, pero teatro sí que llevas un poquito más a tus espaldas...
Sí. Estudié en la Escuela de Arte Dramático de Sevilla y cuando estudias haces tus pinitos en alguna compañía o montas la tuya propia. Como el teatro no da dinero, es difícil hacerlo. Simplemente coges unos amigos, una obra y lo montas. Sirve para crecer y para formarte.
-Ahora, de todas formas, con la fama que vas cogiendo quizá sí que te puedan ofrecer algo interesante y de repercusión en el teatro...
Sí, yo he recibido proyectos muy bonitos. Lo que pasa es que con los horarios que tenemos en Los Serrano, ahora mismo compaginarlo no puedo. El teatro son muchas horas de ensayo. Me podría permitir actuar los fines de semana, pero para preparar bien los personajes requeriría cinco o seis horas de ensayo al día que no tengo porque estoy grabando la serie.