
Después de conseguir grandes ingresos de taquilla en todo el mundo, y ser proyectada en las salas de Medio Oriente, en el corazón del Islam, batiendo récord de ventas, ahora se proyecta en Malasia, el país con más religiosos musulmanes del mundo. Pero para poder verla en este lugar se debe ser obligatoriamente cristiano, ya que los musulmanes no tendrán permitido el acceso a las salas.
El director y productor de la cinta,
Mel Gibson, no se molestó siquiera en pedir la aprobación del estado para proyectar el filme. Tanto él como sus distribuidores asumieron que la nación musulmana aceptaría la cinta. Pero después de varios desacuerdos entre las iglesias locales y el primer ministro, los censores han declarado que será exhibida sólo ante ojos cristianos.