
El oscarizado actor británico Peter Ustinov, conocido por ser uno de los más divertidos imitadores y narradores del mundo, ha muerto a la edad de 82 años.
"Murió la pasada noche en Suiza", dijo el lunes su agente de Londres, Steve Kenis. "Le recordaré por ver siempre el lado positivo de las cosas", añadió.
Hace sólo 18 meses, Ustinov dijo a Reuters en una entrevista que sería feliz trabajando hasta su muerte "mientras pueda estar seguro de que no sabré por anticipado cuándo va a suceder".
Ustinov, que hablaba más de media docena de idiomas, ganó sendos Oscar por sus interpretaciones en las películas "Espartaco" y "Topkapi".
El actor llevó una vida variada ejerciendo como dramaturgo, novelista, director de películas y embajador de buena voluntad para la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia.
Nacido en Londres de descendencia rusa, Ustinov fue una estrella del teatro cómico como adolescente y escribió su primera obra
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a los 19 años. Realizó su debut como actor de cine a los 25.
Ustinov protagonizó, produjo y dirigió sus propias obras en Londres, Nueva York, Berlín, París y Roma. Escribió novelas para matar el tiempo mientras no hacia nada en Hollywood.
También entrevistó a una serie de líderes mundiales, fue galardonado con honores internacionales y consiguió ser uno de los mejores mimos en el oficio.
En escenarios de toda Europa, Estados Unidos y Australia, capturó mediante la caricatura un Quién es Quién internacional de personajes, insistiendo: "No ensayo las caras para nada. Sólo me siento como la gente".
Ustinov fue el primero en admitir que la risa ha sido un medicamento para vivir más tiempo, confesando: "Estaba irrevocablemente comprometido con la risa, el sonido de lo que siempre me ha parecido la música más civilizada del mundo".
Una vez le preguntaron cuál sería su epitafio ideal.
Con un brillo familiar en los ojos, escogió velozmente la inscripción perfecta para su lápida: "No pisen la hierba".
/Por Paul Majendie/