
En lo que podría ser un anticipo de los Oscar, la última parte de "El señor de los anillos" fue elegida el domingo como la mejor película en la entrega de los BAFTA, la gran noche de la industria cinematográfica británica.
"El señor de los anillos: El retorno del rey" recibió cuatro premios BAFTA en una deslumbrante ceremonia en Londres, lo que supone un buen augurio para llevarse la máxima distinción de Hollywood.
Sin embargo, la trilogía épica dirigida por el neozelandés Peter Jackson sobre la lucha del bien y el mal en la Tierra Media tuvo que compartir la atención de los focos con la aventura marítima "Master and Commander: Al otro lado del mundo", que también se alzó con cuatro premios de la academia británica.
Jackson, quien encabezó una delegación de 60 personas, entre estrellas y personal en la ceremonia de Londres, recibió el premio más codiciado de la noche, pero fue superado por Peter Weir, de "Master and Commander", en la categoría de mejor director.
Jackson, quien llevó la obra maestra de J.R.R. Tolkien a la gran pantalla, dijo al público después de recibir el premio a la mejor película: "¡Vaya!, esto es tan fantástico".
"Eramos un puñado de kiwis (neozelandeses) y algunos aussies (australianos) allí abajo en Nueva Zelanda haciendo esta película con dinero estadounidense. Pero siempre fuimos muy conscientes de que estábamos trabajando con uno de los libros más queridos de Gran Bretaña".
Bill Murray y
Scarlett Johansson recibieron los principales galardones en interpretación por sus aclamados papeles en la película "Lost in Translation". Se impusieron a una fuerte competencia que iba desde
Sean Penn y
Johnny Depp a
Uma Thurman y
Naomi Watts.
Pero Johansson, la nueva joven mimada de Hollywood, estaba en una posición fuerte: recibió dos nominaciones para el premio a mejor actriz, una por "La joven de la perla" y la otra por "Lost in Translation."
VIEJO ROQUERO
La industria cinematográfica británica tenía mucho que celebrar cuando se anunció el ganador de la categoría de mejor actor de reparto, premio que fue a parar a manos de Bill Nighy por su salvaje actuación de una estrella del rock madura en la comedia "Love Actually".
El filme dramático sobre la Guerra de Secesión estadounidense "Cold Mountain" lideraba las nominaciones de los BAFTA con 13, y se considera como un gran favorito en la carrera a los Oscar.
Pero en la gran noche británica, el único premio importante para el filme fue a parar a manos de Renee Zellweger, quien ganó como mejor actriz de reparto por su papel de tenaz campesina.
La joven ya ganó un premio Globo de Oro por su papel y ahora parte como favorita para recibir el premio de la Academia estadounidense en la ceremonia que se realizará el 29 de febrero.
/Por Paul Majendie/.*.