A través de su extraordinaria carrera,
Robert Altman ha sorprendido, entretenido, y desafiado al público con películas desenvueltas y vibrantes que ensanchan los límites del medio. Las más de treinta películas de Altman son prueba testimonial de una capacidad creativa extraordinaria: Des de
M.A.S.H (MASH, 1970) a
Nashville (Nashville, 1975); desde
El juego de Hollywood (The Player, 1992) a
Gosford Park (Gosford Park, 2001). Robert Altman ha invertido, satirizado, y enriquecido géneros como el western (Los vividores (Mc-Cabe and Mrs. Miller, 1971)), el melodrama gangsteril (
Ladrones como nosotros (Thieves Like Us, 1974)); el policíaco (
Un largo adiós (The Long Goodbye, 1973)); la biografía (Van Gogh (
Vincent and Theo, 1990); y el whodunnit de salón de estar inglés (
Gosford Park (Gosford Park, 2001). La fuente de su material proviene de lugares como el cómic (Popeye (Popeye, 1980), el teatro (Vuelve a la tienda de baratijas, Jimmy Dean (Come back to the Five and Dime, Jimmy Dean, Jimmy Dean, 1982); Desechos (Streamers, 1983)); la política contemporánea (Tanner ’88 (1988)); y la literatura contemporánea (Vidas cruzadas (Short Cuts, 1993)).
Si bien sus temas han sido dispares, Robert Altman ha lanzado con frecuencia una mirada irreverente a las instituciones, costumbres, y manías de la vida americana, que viene acompañada de un humanismo tan carente de sensiblería como de visión amplia.
Robert Altman recibió cinco nominaciones a los Oscars al Mejor director (
Gosford Park;
Vidas cruzadas;
El juego de Hollywood;
MASH; y
Nashville); y tres al Mejor film (
MASH,
Nashville; y
Gosford Park).
Su film inmediatamente anterior fue
The Company (The Company, 2003), protagonizado por
Neve Campbell,
Malcolm McDowell,
James Franco y el Joffrey Ballet de Chicago, y comenzó a distribuirse el día de Navidad de 2003. Antes de que la muerte le sorprendiera, el 20 de noviembre de 2006, se hallaba en Londres dirigiendo una producción de la última obra del legendario autor Arthur Miller:
Resurrection Blues, en el Old Vic.
En invierno de 2006, la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas había anunciado que otorgaría a Altman un Oscar honorario por sus grandes logros en el cine.
Robert Altman murió a la edad de 81 el 21 de noviembre del 2006