Russell Crowe

Russell Crowe da vida a Richie Roberts en American Gangster

Russell Crowe en American GangsterRussell Crowe sobre American Gangster

Russell Crowe, dispuesto a colaborar por tercera vez con el director Ridley Scott y con el productor Brian Grazer, aceptó el difícil papel del impenitente policía. Le atrajo la forma en que el guión de Steven Zaillian describía cómo la corrupta ciudad de Nueva York, el barrio de Harlem y el menos complicado mundo de Nueva Jersey actuaban como satélites en la época del ascenso de la heroína. Según el periodista Mark Jacobson, autor del artículo "The Return of Superfly" (El regreso de Superfly), la corrupción había alcanzado tales proporciones dentro de la Unidad Especial de Investigación de Narcóticos (SIU), que "en el año 1977, 52 de los 70 policías que habían pasado por la unidad estaban encarcelados o acusados formalmente". Richie Roberts era la excepción que confirma la regla, y Russell Crowe le admira por lo que ha sabido de él.

Hablando de las primeras conversaciones que mantuvo con Brian Grazer, Russell Crowe dice: "Había leído cinco o seis versiones del guión, y sabía cuál era mi preferida, pero eso es cosa del capitán del barco. Brian me llamó un viernes y Ridley me llamó por otra cosa el sábado. Aproveché para preguntarle si había leído la última versión. Me dijo que sí y que le había encantado. Le pregunté: '¿Crees que nos tratarán de codiciosos si volvemos a hacer otra película juntos tan pronto?' Y me contestó: '¿Qué más da?'".

Pero Russell Crowe era consciente de que rodar una película sobre personajes reales no es lo mismo que hacer un documental sobre sus vidas. "El guión se centra en un periodo y el tiempo se condensa para poder contar la historia", dice. "En la película, Richie hace cosas que no hizo realmente. Todo lo que le concierne es contradictorio. Nada en él es tradicional y no es alguien al quien se pueda encasillar en una categoría. En realidad, lo nuestro sólo es una imitación".

Sobre el rodaje, "No hay nada como subir y bajar escaleras corriendo con unos Levis ajustados de los años setenta durante una ola de calor en Nueva York", dice Russell Crowe, con gesto de desesperación. "Un día, me tocó subir 54 escalones, bajarlos y volver a subir otros 75, corriendo, claro. Después de 10 pisos, tenía el vaquero empapado y tan apretado que me cortaba la circulación".