Meg Ryan

Meg Ryan da vida a Sarah Hardwicke en Entre mujeres

Meg Ryan en Entre mujeresMeg Ryan y Sarah Hardwicke

"Cuando topamos con Sarah por primera vez, es alguien que hasta el momento ha llevado una vida encapsulada e insulsa" -comenta Ryan-. "Pero la veremos sumida en el caos inmediatamente. ¡Me encanta eso! Con una hija mantiene una relación magnífica, y con la otra, una hecha de pactos. Al tiempo, su matrimonio es de los que no hacen a nadie feliz. Sarah es alguien serena, que no encaja fácilmente con la gente, y ahora este escritor entra en su vida, quien en realidad se convierte en un catalizador que hará que cambie en la dirección que necesita".

"Lo que es importante en Sarah y Carter es lo que ocurre en tantas otras vidas" -nos dice Ryan-. "Se espera de quien te influye principalmente que permanezca en tu vida durante mucho tiempo, sin embargo, eso no tiene por qué ser siempre así. La gente entra, flota alrededor de tu vida, y altera tu dirección en unos 180º. Carter y Sarah se encuentran y se influyen mutuamente de modo irreversible y para mejor. Pienso que ése es el modo en que realmente opera el reino etéreo en este planeta. Se hace cosas por alguien a quien ni siquiera conoces".

Según explica Meg Ryan, el vacío emocional reinante entre Sarah y Lucy es diametralmente opuesto a la tierna relación que fluye sin esfuerzo entre la madre y la hija pequeña, Paige, a quien da vida Makenzie Vega.

"Con Paige, ambas tienen esa especie de relación milagrosa, fácil y próxima, que ninguna de ellas ha de buscar" -comenta Ryan-. "Tienen el mismo sentido del humor, y hay algo en Paige que denota una infinita sabiduría. Sarah no sabe explicarse por qué es tan fácil con una, y tan difícil con la otra. Está ese constante tipo de confusión y batalla; es la misma persona pero, de algún modo, distinta con cada una de ellas".

Meg Ryan sobre la película

Meg Ryan reflexiona sobre la película. "La tensión en el seno familiar: todo eso que no se habla y que juega un papel afectando cada una de las vidas integrantes. Todas las cosas que no se verbalizan y que finalmente es preciso decirlas; ésa es la gran catarsis de la película, cuando por fin se expresan las cosas permitiendo así su cura".

Meg Ryan confiesa haberse sentido profundamente halagada cuando Kasdan la eligió para el papel, que aceptó sin vacilar. La actriz se sintió emocionada por encarnar a una mujer de tal complejidad a quien su mundo le parece anodino y desespera por poner su vida en orden. "Fue increíble, es un papel fantástico" -comenta Ryan-. "Desde el punto de vista de la dramaturgia, es lo que todo actor anhela abordar, una experiencia emocional intensa en la que hay que aceptar que la vida es finita. Pero a la vez, Sarah tiene algo de divertida y de extraña, y de todo lo que se quiera imaginar. Lo que me pareció interesante es el hecho de que hay dos protagonistas en esta película, Carter y Sarah. En el cine, eso no pasa muy a menudo para las mujeres. Habitualmente, eres el objeto de interés de los directores, no el sujeto".

Sobre el rodaje, Meg Ryan comenta que "Me encantó rodar en Victoria; y ese vecindario ¡estaba loco! ¡No podría haberlo inventado!" -recuerda la actriz-. "Fueron tan estupendos de permitirnos entrar en su comunidad noche tras noche, día tras día... Paseaban a los perros y me saludaban con la mano; y luego comenzaron a hacer cosas al horno y a traérnoslas a los remolques. La abuela de alguien me trajo té. Era como un abrazo inmenso y envolvente las 24 horas del día. Adam llevaba su perro a la casa de un vecino que dejaba la puerta abierta para que una vez acabado el rodaje del día, en torno a las tres de la madrugada, Adam sólo tuviera que entrar y llamar 'Penny, Penny'; entonces Penny salía. Los perros de ambos permanecían juntos. ¡Era tan tierno!".