Anna Faris

Anna Faris da vida a Shelley Darlington en Una conejita en el campus

Anna Faris en Una conejita en el campusQuien es Shelley Darlington

Shelley lleva una vida sin preocupaciones hasta que es expulsada de la Mansión Playboy. Sin ningún sitio donde ir, el destino la introduce en las vidas de un grupo de chicas universitarias poco integradas socialmente, que perderán su residencia universitaria si no logran atraer a nuevos miembros. Para que consigan su objetivo, Shelley tiene que usar todos sus trucos y darles un curso intensivo sobre maquillaje y sobre hombres. Al mismo tiempo, Shelley aprende duramente que ella necesita algo que las chicas tienen: espíritu de individualidad. Cuando la belleza se une a la inteligencia todas aprenden a dejar de fingir y empiezan a ser ellas mismas.

Anna Faris y Shelley Darlington

Cuando Shelley conoce a las chicas, éstas están a punto de perder su sede debido a la escasez de nuevas inscripciones. Shelley cree que si convierte a las 'Zetas' en chicas súper atractivas entonces podrán ligar con chicos. Y si consiguen chicos, pueden lograr inscripciones y conservar su sede".

"No es sólo un mensaje para chicas, sino para todos los que tratan de aprender a aceptarse a sí mismos y quererse por lo que son" dice Faris. "Cuando vemos por primera vez a Shelley ella piensa que es la chica más guapa y atractiva, pero luego empieza a darse cuenta de que tu aspecto no es lo importante, de lo que se trata es de cómo te ves a ti misma".

Anna Faris pasó más de tres horas cada día entre la caravana de maquillaje y vestuario para entrar en el personaje. Faris cuenta, "hay todo tipo de cabello aquí que no es mío. Rellenos que no son míos y toneladas de vestuario. Tengo cabello falso, pecho falso, bronceado falso, pero el corazón de Shelley es verdadero". Y luego estaba el tema de esos zapatos infernales. "A Shelley le gusta llevar tacones", continúa la actriz, "algunos de los zapatos tienen un tacón de casi 20cm de altura. De hecho, hubo una escena en la que no pude llevar mis tacones y me quedé totalmente desconcertada y nerviosa. Sentía que no podía interpretar a Shelley adecuadamente".

Anna Faris y Una conejita en el campus

Anna Faris cuenta que con el transcurso del rodaje, cada una de las chicas fue entrando en los papeles de los personajes que interpretaban en la película. "Me sentía como una 'mamá'. Me preocupaba en un principio que con todas estas chicas algunas de ellas no se llevaran bien, pero todas realmente parecían quererse entre ellas y cada una aportó su originalidad".

Aunque el estilo de vida de la Mansión Playboy es conocida en el mundo entero, relativamente pocos han traspasado sus puertas. Fue la primera vez para todo el equipo. "Fue la experiencia más surrealista que he tenido nunca", cuenta Faris.